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Cadex: Se perdieron más de $us 1.000 millones en 12 años

El Gobierno levantó las trabas y se espera recuperar hasta $us 500 millones por la venta de productos no tradicionales, sin perjudicar el mercado interno.


Fuente: Pagina Siete

En 12 años de restricciones a las exportaciones, el país perdió 1.000 millones de dólares de ingresos, según la Cámara Departamental de Exportadores de Santa cruz (Cadex). El viernes, el Gobierno presentó  el decreto supremo que libera las ventas de productos al exterior.

La norma fue promulgada el pasado 21 de enero por el Gabinete y levanta las prohibiciones,  cupos y   otras trabas impuestas  a la soya, arroz, maíz, ganado en pie y todo lo que se produce en la agroindustria.

 El presidente de Cadex, Oswaldo Barriga, señaló que la prohibición no solo distorsionó el desarrollo agroproductivo, sino  que frenó la creación de empleos y generación de divisas. 

 “Las pérdidas como consecuencia de los 12 años de control a las exportaciones superan los mil millones de dólares”, precisó el exportador.

La exportación de 10 productos  agropecuarios y sus derivados fue   limitada  por al menos una treintena de decretos supremos aprobados y promulgados desde 2007, según un análisis del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

La venta de  trigo,  maíz, ganado bovino, porcino y  pollo (y sus derivados), el aceite, la torta y el grano de soya y girasol, el sorgo, el arroz y el azúcar, entre otros, fue suspendida o limitada en diferentes periodos.

En la mayoría de los casos, las exportaciones de los productos se mantuvieron limitadas por periodos cortos de tiempo, como es el caso de maíz, el trigo y las carnes de res, pollo y  cerdo, cuya venta externa después fue autorizada.

De acuerdo con Barriga, el decreto de liberación de exportaciones rompe las cadenas que frenaban el desarrollo. “La cadena agroproductiva de Santa Cruz podrá darle soberanía alimentaria verdadera a Bolivia, con precios reales y conquistar los mercados externos con productos de calidad, sin desabastecer el mercado interno”, aclaró.

El ministro de Desarrollo Productivo, Wilfredo Rojo, destacó la importancia de la disposición ministerial promulgada el viernes, porque  contribuirá a la normalización de las actividades  del sector agroindustrial exportador y potenciará  económicamente al país.

“En el plazo de un año se generarán entre 300 y 500 millones de dólares de productos no tradicionales.  Con este decreto podremos seguir desarrollándonos y construir un nuevo país con inversiones, empleo y una industria que se potencie; pero también existe el compromiso de todos los sectores involucrados de garantizar el mercado interno”, aseveró.

 Tanto el grano de soya como el azúcar estuvieron sujetos a restricciones más duraderas y también muy estrictas de parte del anterior gobierno del MAS.

En el caso de la soya, la prohibición y regulación de la exportación del grano de la oleaginosa se presentó por primera vez con el Decreto Supremo 725, del 6 de diciembre de 2010, el cual regula la exportación y la condiciona a la presentación de certificados de suficiencia y abastecimiento del mercado interno. Posteriormente se aprobaron otras normas similares.

El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, explicó que al no poder exportar sus excedentes, hasta por más de un año, el productor debía contratar depósitos para almacenarlos con un alto costo financiero, no solo por su alquiler.

Además, debía  pagar intereses por los créditos contratados para la siembra, pagos a proveedores y trabajadores.

De acuerdo con Rodríguez, era importante la liberación para superar los cinco años de déficit en la  balanza comercial que ha restado ya 5.000 millones de dólares a las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Banco Central de Bolivia (BCB).

Aseguró que el abastecimiento del mercado interno está garantizado porque  los productores del agro y la agroindustria son los más interesados en satisfacer  la provisión de alimentos para los bolivianos.

Impacto  y justificación de las medidas

Perjuicio Según el IBCE, los productores de soya, azúcar y otros que sufrieron restricciones,   subsidiaron el consumo interno a precios bajos y perdieron al no  poder exportar a precios altos, por eso su estancamiento y hasta retroceso, como ocurrió con el azúcar, maíz y arroz. Determinación El Gobierno de Evo Morales comenzó a restringir en 2008 la exportación de  aceites de soya y girasol, trigo, maíz, carne, arroz y el ganado para combatir el alza de precios de esos productos. Inflación El exministro de Economía  Luis Arce, en marzo de 2008, revelaba que los precios de los aceites comestibles se habían encarecido  hasta en 39% de manera injustificada en el mercado interno  y todo provocado por la  especulación comercial.

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